Hacer postres divertidos con frutas es una buena idea para los más pequeños. Así, los niños comen naranjas, fresas, uvas y todos aquellos alimentos que nos cueste más incluir en su dieta. Como se suele decir, es importante que lo que vayamos a comer «nos entre por los ojos» y, en el caso de los niños, que son muy visuales, este dicho constituye el secreto para que coman de todo sin resistencia.

Los niños comerán más #frutas con estas recetas Clic para tuitear

Recetas caseras con naranjas

Natillas de naranja

A continuación, vamos a proponerte varias recetas de postres utilizando naranjas. Si no quieres cargar con ellas desde el supermercado, puedes comprar naranjas online y te las llevarán cómodamente a casa. El resto de los ingredientes, normalmente, son los básicos que todos tenemos en nuestra cocina.

Natillas hechas con naranja

Para esta receta vas a necesitar:

– Cuatro yemas de huevos.

– 250 mililitros de leche.

– Cuatro cucharadas de azúcar.

– Una naranja.

– Canela.

En primer lugar, pelamos la naranja y echamos la piel en una cazuela con la leche, que pondremos a fuego lento durante unos minutos. Ten cuidado de que no llegue a hervir. A continuación, apagamos el fuego y dejamos reposar la mezcla.

Mientras tanto, batimos las yemas de los huevos junto con el azúcar, de manera que este se acabe disolviendo por completo. Lo añadimos todo a la leche que hemos calentado antes y lo pasamos por un colador para apartar la piel de la naranja.

Cogemos un cazo más grande que el anterior, que llenaremos de agua y pondremos al fuego para hacer las natillas «al baño maría», que es la manera más sana de cocinar. Metemos la cazuela con la mezcla y dejamos cocer, aproximadamente, un cuarto de hora. De todas formas, hay que remover continuamente, y cuando veamos que las natillas han alcanzado la densidad adecuada, retiramos del fuego y repartimos la mezcla en recipientes individuales. Por último, espolvoreamos con la canela molida, aunque podemos decorar con ramitas enteras de canela.

Gelatina de naranja

Para hacer esta receta necesitarás:

– Cuatro naranjas.

– 200 mililitros de agua.

– Cuatro cucharadas de azúcar.

– Cinco láminas de gelatina sin sabor.

En primer lugar, exprimimos todas las naranjas y las reservamos en un cazo, donde echaremos todo el azúcar. Removemos bien hasta que se haya disuelto. A continuación, hidratamos las láminas de gelatina siguiendo las instrucciones que vienen en la parte trasera del envase (es importante cumplirlas al pie de la letra).

A continuación, añadimos las láminas hidratadas al zumo que hemos hecho antes y lo mezclamos todo bien ayudándonos de un tenedor o unas varillas.

Después, ponemos a fuego lento el agua en un cazo y una vez que empiece a hervir le añadimos la mezcla, removiendo continuamente durante unos minutos. Después apagamos el fuego, pero seguimos removiendo porque es muy importante que todo se integre bien y no salgan grumos.

Lo divertido de esta receta, además de la textura de la gelatina en sí, es que vamos a utilizar las medias naranjas como soporte de la mezcla. Así que las rellenamos bien con el zumo y lo metemos todo en el frigorífico durante, al menos, dos horas. Como ves, es una receta rápida, fácil y económica para preparar.

Cómo hacer gelatina de #naranjas frescas Clic para tuitear

Polos caseros con naranja

Polos de naranja

Para esta receta necesitarás:

– Moldes de helados.

– Una taza de zumo de naranja.

– Una taza de nata montada.

– Tres cucharadas de miel.

– Una pizca de esencia de naranja.

– Una pizca de esencia de vainilla.

Esta receta consiste, básicamente, en poner todos los ingredientes en una cazuela y remover hasta que todo se integre perfectamente. No es necesario horno ni ningún tipo de fuego. Una vez que esté todo bien mezclado, échalo en los moldes y mételo en el congelador unas seis o siete horas. No te olvides de poner un palito de madera en cada uno de los polos, antes de refrigerar, para que sea fácil de comer y de sacar del molde.

Beneficios para los niños que comen naranjas

Naranjas con hojas

Aunque los beneficios de la fruta en general, y de las naranjas en particular, están fuera de duda para todos los grupos de edades, los niños y los bebés pueden beneficiarse, en mayor grado, de sus nutrientes. La vitamina C es la más conocida de todos los componentes de las naranjas pues no es solo un extraordinario reforzador de nuestro sistema inmunitario, sino que además interviene de forma muy activa en la formación del colágeno.

Y el colágeno es lo que da forma a nuestros huesos y dientes y flexibilidad a la piel y los glóbulos rojos; para un niño en crecimiento, es vital que esto funcione a la perfección. Además, la vitamina C favorece la absorción del hierro de los alimentos, por lo que es conveniente tomarla junto con productos ricos en este mineral, como pueden ser las lentejas y las espinacas.

Las #naranjas estimulan la formación de colágeno en los niños Clic para tuitear

Como refuerza el sistema inmunitario, los meses en los que hay cambio de estación o cuando hace frío y proliferan los resfriados, no está de más una dosis extra de naranjas, ya sea en zumos o en postres como los que hemos visto en este artículo.

Con respecto a los bebés, el consumo de cítricos, en general, se considera ya adecuado a partir de los seis meses. Sin embargo, hay que introducirlos en la dieta con cuidado, ya que pueden producir alergias. Los pediatras recomiendan retrasar su consumo hasta cumplir un año de vida si hay antecedentes familiares o si el bebé no los tolera bien (porque tiene reflujos, gases o cólicos tras su ingesta).

Si no hubiera problemas, se recomienda que, a partir del año, los niños tomen siempre dos piezas de fruta al día y que una de ellas sea un cítrico.

En conclusión, haciendo postres divertidos utilizando naranjas logramos que los niños coman esta fruta con mayor facilidad. Sus recetas son muy fáciles de preparar y, además, te llevarán poco tiempo y dinero. Los beneficios que aportan los cítricos a la salud están fuera de toda duda; en niños y bebés es vital su consumo, ya que intervienen en la producción de colágeno, para piel y huesos, y refuerzan su sistema inmunitario gracias a la vitamina C.

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